Ha pasado un año desde la decepción más grande que tuve, y sigue doliendo como el primer día.
Los pensamientos invaden mi mente, pensando en el futuro que viene y en todo lo que va a llegar a pasar, mi corazón se acelera y las lagrimas empiezan a salir, corren y corren por mis mejillas como si tuvieran un sendero que seguir.
Mis pensamientos solo hacen que cada recuerdo que quería olvidar lo tenga tan vivido como hace un año, no encuentro paz.
Las noches son eternas y llenas de insomnio, los días son tortura al pensar en la posible situación que tanto lastimo este pobre corazón.
Podrás verme muy sonriente y feliz, pero pido ayuda a gritos que no aguanto la tristeza que me ha llenado el alma.
Pido que cada día que pase no sea igual, y sólo parece que estoy repitiendo cada día sin ningún final, creía firmemente en las oportunidades, pero no sabía que eran tan difíciles de sobrellevar.

Solo quiero poder ordenar cada pensamiento que me atormenta y poder seguir y no tener una vida tan desdichada, mis pensamientos son tan fuertes que poco a poco me destruyen el alma.
Una mujer destrozada. *~Moon





